CRÓNICA: El Azuaga planta cara pero pierde ante el líder

CD Azuaga: Carlos Sánchez; Porriño, Agus, Ruby, Isaac; Kiko (J.Rodríguez, 79'), Moisés, Pelu (Ilyès, 64'); Bono (Quique Roldán, 77'), Copito, Enrique.

CP Cacereño: Bernabéu; Chechu, Alberto Delgado, Carlao, Keko; Gustavo, Juan Carlos, Neto (D. López, 85'), M. Torres (Collantes, 71'), Luismi; Álex Rubio (Eloy, 87').

Goles: 0-1 Chechu (49').

Colegiado: Aparicio Álvarez.

Incidencias: Municipal de Azuaga, casi 700 espectadores. En los prolegómenos del encuentro, se homenajeó a Antonio Jesús Cobos por sus 100 partidos como técnico rojiblanco.

El CD Azuaga hizo todo lo que estuvo en su mano para sacar algo positivo del encuentro ante el líder, pero resultó imposible. Ni las bajas, muy cuantiosas en el cuadro local, ni el temporal de viento mermaron los ánimos de un equipo que salió decidido a dominar y vencer el encuentro, pero que se vio superado por un solitario gol de Chechu al comienzo de la segunda parte.

Comenzaron mejor los azuagueños, que en el minuto 3 estuvieron a punto de adelantarse por medio de Copito. El atacante local se hizo con un rechace en el área pequeña y lo envió a la red, aunque la jugada fue anulada previamente por el colegiado.

Poco después, fue Enrique el que, en una distancia similar, batió a Bernabé en el mano a mano. La acción volvió a ser anulada por el colegiado. Despertó entonces el Cacereño y las fuerzas, progresivamente, se fueron igualando hasta llegar a una situación de equilibrio entre ambos equipos, que gozaron de similar número de oportunidades de gol.

Sin embargo, fue el conjunto visitante el que, en la primera acción de peligro tras el descanso, se adelantó. El lateral pacense Chechu remató en el corazón del área un balón suelto tras una jugada a balón parado e introdujo a la red el único tanto que subió al marcador.

Hasta el final del encuentro, ambos equipos lucharon con todo para equilibrar la balanza en el caso de los locales y ampliar renta en el de los visitantes. Fue Enrique, en el último minuto de tiempo reglamentario, el que volvió a anotar en la segunda jugada de una falta lateral. De nuevo, la afición rojiblanca tuvo que apaciguar su celebración tras ser anulada la acción por fuera de juego previo.